31 de diciembre de 2010

Al pedo es festejar

¿Es necesario? OK, Feliz año nuevo; creo que ya escribí suficiente, y le resto importancia a contar lo que paso este año, sino proyectar lo que vendrá.

Mi pedido: Dos mil once no vengas tan conchudo, buena onda, y buena suerte para todos :D

Empiezo el año en San Martin de los Andes, con toda la onda, ¡A DISFRUTAR! Bye bye, me fui al sur, cuando vuelva espero que todo este en orden, y mejor que cuando me fui.

Sinceramente,no le encuentro mucho sentido a festejar, podría haber sido cualquier día el año nuevo, pese a la organización humana, pero bue, así son las cosas, y yo también debo festejar, PEREPEPE, adios

30 de diciembre de 2010

Welcome 2011


Se te nubla la vista, y cerras los ojos. Intentas parecer a la perfección pero sabes que estás al borde. Evitas lagrimas y falseas risas, ¿Por qué no decir quien sos? Igualmente, ya es tarde para vos, fuiste así por mucho tiempo y te acostumbraste, los demás también se acostumbraron a escucharte y a llorarte. Permitime desearte suerte en el viaje que decidiste emprender realizando el cambio. Podrías haber dejado ir eso malo que llevabas adentro, pero hay cosas que te superan. Espero que logres ser quien quieras y no quien te digan, espero que tus ojos reflejen la alegría que llevas adentro, espero que tu risa apague tristezas y que tus verdades no me mientan. Espero que logres llevar el orgullo del cambio interior. La paz espiritual es como lavar el alma, desinfectarla, y volverla a guardar en su lugar, sabiendo que está limpia. Cambiar no implica de dejar de ser vos, sino de que tus defectos más míseros dejen de actuar en tu nombre y corras el riesgo de tropezar, pero también el poder de levantarte y seguir andando. Continuar permite proyectar lo que vendrá con lo que pensas. A vos te gusta seguir, a vos te gusta actuar. Tocas extremos y lo sabes; espero que puedas tener ese respeto que tanto ansias, y la autoridad sobre vos misma para imponerlo. Espero que logres ser la Joaquina que vos proyectas en tu cabeza, aquella que no le importen los pequeños problemas, y haga grandes cosas en su vida, aquella que sueña con el mañana más lindo, y que borra las pesadillas, aquella que verla llorar sea algo raro, y que ser feliz, no esté entre comillas, vos podes lograr ser, quien queres ser.


Yo no quiero contigo ni sin tí

Estábamos tan cerca, que apenas podíamos mirarnos sin sentir vergüenza. Ya sabíamos el final de la historia, desde el principio. Habíamos hablado dos días atrás, una noche igual, sentados sobre un tronco, ¿romántico? Cuesta decirlo, pero escuchando gritos, silbatos, y alentadas, aún así, lo considerábamos de lo mejor, y si podría repetir el momento, lo seguiría siendo. Contábamos anécdotas, cosa de matar el tiempo, y divertirnos, conocer los sueños ocultos detrás de nuestras apariencias. Podíamos decidir qué hacer, y que no hacer. El calor de enero no detenía el hecho de que él me abrace. No obstante, la noche anterior nos habíamos ido caminando de la mano, en completo silencio. Nos reíamos, porque no sabíamos que mas hacer. Éramos felices, ninguno de los dos creía en ese momento, nos fuimos convencidos de que era un sueño, de esos que uno quiere coleccionar y volver a soñar cuando se le dé la gana. La gente comenzó a irse. Recuerdo que me sentí un estilo de cenicienta; a las doce, a casa. Solo que a diferencia de el personaje, yo me iba acompañada. No dudo que los segundos que le siguieron fueron los más felices de mi vida. A pesar de sus defectos, de mi inexperiencia, de nuestra impaciencia, y de la emoción del resto, que nos perseguía para vernos, yo fui feliz. Espero que el haya disfrutado de ese momento, tanto como yo. Aunque creo, que ya optó por olvidarlo, por no recordarlo mucho, quizás crea que le haga bien, a mí no. Yo prefiero saber que fui feliz.

No vuelve no vuelve no vuelve no. Ojala y te me borraras para siempre de mi vida para no volverte a ver. Y ojala y te me borraras por las noches en el día para no volverte a ver. Y ojala y te me esfumaras de mis sueños vida mía, y que no me lluevas más. Y ojala y que la lluvia me ahogue entre sus brazos, Para no volverte a ver, no ni en sueños. Pa' que pare de llover


28 de diciembre de 2010

No quiero porque te quiero


Vivo por vos, más que por mí, por un “te quiero”, me la juego a morir, y no lo puedo decir…

Fui contra un puño, con mi nariz, para mi orgullo, otra cicatriz, Y no lo puedo decir...

Agache mi cabeza y me fui con la certeza de que un hombre puede, morir por amor, Y te queda sonando un malambo en el mate, Si alguien te patea...

Sin talismán, voy a un mar sin fin, y a ningún lado, si no me dices “si”, Y no lo puedo decir…

Otro camino, nos queda por seguir ¿Habrá algo más fuerte? Que podamos sentir, No te lo puedo decir...

Gustavo Cordera

Deduci que este 2011 va a ser algo diferente, me puse a pensar… ¿van a hacer once años que supuestamente todos íbamos a morir? Como no funcionó el 2000 ahora vamos por el 2012. Sinceramente dejo abiertas mis dudas, tengo un poco de miedo, pero no al año, ni a las predicciones mayas, sino a que dentro de unos años se termine el agua, la energía, y ese tipo de pruebas, de las que todos hablamos y nadie hace nada. Este año reflexioné y cuide el agua, no tire papeles a la calle, y me quedó un gran cargo de conciencia una sola vez que tiré un chicle a la calle. Pueden decirme una rubia tarada, ecologista, bla bla. Pero la tarada no soy yo, yo estoy colaborando, pero me da por los huevos que nadie piense en los demás. El orgullo que nos lleva a la destrucción social que vivimos hoy, es triste, muy triste. Tengo miedo, lo admito, ¿Por qué no creer? Un poquito de conciencia para todos, por favor.

Creo que es un poco al pedo volver a mencionar los hechos de este 2010, fue un año muy largo para mí, por más de que se haya pasado volando, lo que viví este año fue muy de golpe, quizás, o también todo junto. Como dice el grupo: este 2010 ame, lloré, perdí, bla bla, bue todas esas cosas, las pasé, y fueron demasiadas cosas para un año, pero bue, LO DISFRUTÉ y eso es lo que vale J